Tecnología española en el viaje a Marte

 

Esta misma mañana la tecnología española ha pisado por primera vez Marte, con la misión MSL (Mars Science Laboratory) de la NASA para estudiar la habitabilidad del planeta rojo, un proyecto que coloca a España en "la primera división" de la ciencia y la ingeniería, según los investigadores.

"Esperamos este momento con impaciencia", relataba días antes del aterrizaje Javier Gómez-Elvira, del Centro de Astrobiología -CAB- (centro mixto del CSIC y del INTA), encargado de diseñar la estación medioambiental REMS, uno de los diez instrumentos con los que contará "Curiosity".



España aporta a esta misión la estación medioambiental (REMS) que medirá, entre otros, la temperatura del suelo, aire, presión, humedad y radiación ultravioleta, y una antena que facilitará el envío de datos y pondrá directamente en contacto el "rover" con la Tierra.



El CAB ha sido el encargado de diseñar y construir REMS, que comenzará a obtener datos en Marte desde el primer momento -los de viento, entre los primeros parámetros que medirá el instrumento-.



REMS, que en el viaje a Marte se ha encendido dos veces para comprobar que funcionaba bien, recogerá datos cada hora del día y durante cinco minutos, información que enviará a un ordenador de "Curiosity" y este a su vez a Tierra (una vez al día).



Precisamente para que estos datos lleguen a las estaciones terrestres, el rover lleva integrado tres sistemas de comunicaciones, uno de ellos una antena orientable.



Se trata de una antena de alta ganancia (capacidad de concentración de la energía en una sola dirección) que posibilitará la transmisión, sin enlaces intermedios, de los datos de los distintos instrumentos del rover e información sobre su propio estado, así como la recepción de instrucción desde tierra.



La empresa encargada de construir este sistema de comunicación ha sido Astrium-CASA Espacio, en colaboración con Sener.



"Esta tecnología pone a la industria y a la ciencia española en una muy buena situación; coloca a España en la primera división de la ciencia", ha opinado Gómez-Elvira, quien estará un mes en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, en sus siglas en inglés) de la NASA, desde donde se hará seguimiento de las operaciones.



De la misma opinión es el investigador del CAB Felipe Gómez, quien también viaja hoy a EEUU, para quien "los científicos españoles están reconocidos internacionalmente".



Felipe Gómez ha explicado a Efe que "Curiosity" estará en Marte dos años y ha señalado que esperan poder publicar datos concluyentes de REMS en revistas científicas en un mes o mes y medio.



Este científico, quien ha reconocido que las misiones a Marte conllevan riesgos "muy altos", de ahí el gran número de fracasos desde 1960, ha aseverado sentirse confiado del éxito de ésta.

 

fuente: lainformación.com